Al acabar la temporada, Udoka inicialmente acepta la renovación de Murcia para seguir jugando (tenía también una oferta de Gran Canaria), todavía con 35 años, pero sus planes cambiaron a última hora. “Me llamó y me dijo que lo sentía, pero que era como para un estudiante de física ir a Stanford o al MIT, que esa oportunidad solo pasaba una vez en la vida y tenía que aprovecharla para formarse”, me contaba Oscar. El recuerdo de Udoka de 2012, en su segunda estancia en España, es muy diferente al de Gran Canaria. “Le veía madera de entrenador. No sabía si iba a ser en cinco años, en tres o en seis meses. Pero claro, cuando te ofrece trabajo Popovich tienes que decir que sí”. El de Estudiantes queda para la historia como su último partido como jugador profesional de baloncesto antes de enfundarse el traje.

 

De la sombra a Boston

Desde entonces, su carrera ha estado sentado detrás del entrenador más longevo de los banquillos NBA. Siete años siendo la sombra de un Gregg Popovich que ha visto como casi todos sus pupilos han conseguido un banquillo o mejores oportunidades, a la espera de que alguna franquicia rompa el estigma con Becky Hammon. En San Antonio primero, y sobre todo en Philadelphia y Brooklyn, ha acabado cumpliendo roles de jefe de los entrenadores asistentes o el responsable de crear la defensa, de encajar piezas para anular al rival. Por suerte para él, defensa y correr son, por los estatutos de Red Auerbach, la base de los Celtics.

Desde el momento en el que acepta la oferta de los Spurs, Udoka se convierte en pieza clave en la franquicia. Pero Popovich no estaba arriesgando al traer a su pupilo. La primera vez que Pedro Martinez y Udoka coinciden es en Gran Canaria, Udoka no tiene perfil de banquillo. “Era espabilado, ningún problema fuera de la pista. Pero no me transmitió que quisiera ser entrenador por aquel entonces”. Volvieron a coincidir en 2008, en la pretemporada de San Antonio y ahí la sensación cambió al completo para Pedro, que lo explicó en esta anécdota. 

 

Ambos, Oscar Quintana y Pedro Martínez han mantenido el contacto con Udoka, lo que demuestra que es un tipo cercano. «Además de aquel verano de 2008, nos hemos visto en la Summer League en Las Vegas y recordábamos tiempos pasados, es lo que se suele hacer en estos casos», explicaba Pedro. Por eso, una de las grandes incógnitas que trae Udoka bajo el brazo es la de quién formará parte de su staff técnico. No sorprenderá ver que junto a Ime se sientan en el banquillo una mezcla de gente experimentada, especialistas ofensivos para contrarrestar sus habilidades y, por último, perfiles con conocimiento de la identidad de los Celtics, algo clave en la franquicia de Boston.

Pero es su pasado lo que da que especular. Se convierte en el primer nigeriano (o internacional por Nigeria) en ser head coach de una franquicia NBA, tiene experiencia en Francia y España y ha jugado Afrobaskets y Mundiales. ¿QuIzá junto a Udoka llega un perfil FIBA? Un Ettore Messina de Popovich, un Sergio Scariolo de Nurse, un Jordi Fernández de Mike Malone. La lista es larga, no tanto como nos gustaría pero más de lo que pueden admitir los puristas del baloncesto americano. Y si llega con un perfil bajo y casi como una sorpresa, podría no ser la última. 

Este es Ime Udoka, el nuevo head coach de los Celtics. El elegido por Brad Stevens para suplirle, para dirigir a la franquicia al decimoctavo siendo al mismo tiempo el decimoctavo entrenador de Boston. 

Empieza la era Ime Udoka en Boston.
Empieza su legado como entrenador.


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